La llegada de un hermano
Cuando se está a la espera de un segundo hijo que llega a ocupar un espacio en la casa, los padres pueden estar muy felices, pero el hijo –que hasta ese momento figuraba como hijo único– no le importa que un territorio del hogar sea utilizado por un nuevo miembro de la familia, sino que el corazón de sus padres.
Si hay un bebé que pasa a ser el segundo hijo de la familia, el hermano mayor puede sentirse invadido en espacio y en atención parental; pues el nuevo niño requerirá mayor cuidado y los ojos del papá y la mamá estarán dedicados a él. Por eso, es que el primer hijo puede sentir enojo y despreocupación ante su madre embarazada, ya que siente que están ocupando su lugar.
Pero para evitar esto, los padres deben ser muy cuidadosos y considerados ante su hijo mayor, ya que el sentimiento de este es algo normal y esperable, por lo que los padres tienen que respetar y a la vez incluir en el proceso de llegada del nuevo integrante.
Primero que todo, los padres deben mantener informado a su primogénito, de todo el proceso de embarazo de la mamá y de las cosas que piensan hacer ante la llegada de su hermano. Qué comprarán, cómo ambientarán la habitación, la elección del nombre, el estado de crecimiento, las ecografías, todo. No es una exageración, ya que si el niño sabe que está involucrado en las cosas del nuevo bebé y se siente una pieza importante en esto, logrará disipar ese sentimiento de ser alguien anexo a lo que se está viviendo.
Otra cosa importante, es cuando nace este bebé. Obviamente el nuevo integrante de la familia va a necesitar mayor tiempo y dedicación del que se le puede dar al primogénito, por temas de cuidado y apego que son muy importantes en este período. Por eso es que hay que explicarle estas cosas al hermano mayor, para que no se sienta excluido de la relación que sus padres entablan con el nuevo bebé y, por lo tanto, no genere sentimientos de celos y rechazo al nuevo hijo.
Además de lo anterior, también hay que explicarle que hay muchas actividades que se dejarán de hacer, ya que el bebé no puede salir de casa o no puede asistir a ciertos lugares. Como ir al cine, pasar largas horas en el parque de juegos, disfrutar del zoológico, etc.; cosas que son muy importantes para el niño y dejarlas a un lado será complicado si los padres no le comunican el por qué no se puede ir tan seguido como antes.
En último lugar, hay que hacer que el hijo mayor se sienta importante. ¿Cómo? No es difícil, pues haciéndolo parte de la crianza. Darle labores pequeñas al niño diciéndole que su trabajo es fundamental para el proceso de crianza y de ayuda a los papas, como por ejemplo pasar el pañal, el talco, las cremas, la mata, entre otros productos; que son mínimas acciones que al primogénito lo hacen grande.
Es por eso que ustedes como padres deben considerar al hijo mayor en pequeñas cosas, porque la idea de sentirse excluido muchas veces el niño no las comenta y en su lugar se pueden ver reacciones que no son del gusto de los padres y ante eso aplican algún castigo o lo retan, cuando muchas veces es solo un modo de llamar la atención.


