Ejercicio para embarazada: Bicicleta estacionaria
La idea de hacer ejercicio en una bicicleta fija, es recomendable porque ayuda a la tonificación de las piernas y a mantener actividad en las circulaciones, lo que es muy bueno para el estrés. A diferencia de la bicicleta normal, las mujeres embarazadas tienen que tener mucha mayor precaución, porque debido al nuevo peso que está creciendo dentro de ella, puede generar desequilibrio, con riesgo de una caída, algo tremendamente negativo y nada de beneficioso.
La ginecóloga de Clínica Dávila, doctora Ximena Manzur, explica que “no es recomendable realizar paseos que constituyan riesgo especialmente de caídas, por tanto es mejor realizar paseos a distancia, con velocidad apropiada, evitar las pendientes y los obstáculos. No es recomendable tampoco realizar mucha fuerza en ninguna etapa del embarazo, los abortos del primer trimestre habitualmente se deben a problemas genéticos mayores, sin embargo grandes traumatismos pueden ocasionar un aborto a cualquier edad”.
Por eso se opta por la bicicleta estacionaria o fija, sin olvidar que a lo largo del tiempo la potencia y fuerza con la que realiza el pedaleo, debe ser pausadamente menor, para no dañar los músculos y beneficiar siempre al bebé en camino.
La recomendación es que siempre tengas una botella de agua a un lado; comiences realizando de a pocos minutos unas tres veces por semana (15 minutos está bien) aumentando paulatinamente hasta una hora, sin sobrepasar ese tiempo; una toalla de mano para el sudor y hay que ser siempre contante en el movimiento, ya que si no, no se ogra ningún beneficio.
Lo bueno de andar en bicicleta, es que es un ejercicio que no requiere de mucha energía, algo que precisamente se recomienda durante el embarazo, ya que es fácil y ayuda a los tobillos y articulaciones de la rodilla. También es una actividad que muchos han dominado durante la infancia y en la cual han tenido éxito por años. Andar en bicicleta es en general un ejercicio aeróbico excelente.


