Ejercicio para embarazada: Natación
Entre los ejercicios que las mujeres en etapa de gestación, pueden realizar, se encuentra la natación. Este deporte tiene múltiples beneficios para el cuerpo femenino en embarazo y ayuda mucho a los músculos y huesos. Es llamado el “deporte por excelencia” para las embarazadas, ya que quema rápidamente calorías y ayuda a prevenir el sobrepeso en esta etapa, cuando los alimentos son más aceptados por las mujeres.
Hay que tener en cuenta que la actividad física debe estar bien orientada y controlada por un preparador físico experto en la natación para embarazadas, que ayuda en el tema de la postura y de cómo mantenerse en el agua. Para eso, se recomienda iniciar este deporte una vez cumplidos los tres meses de gestación, para evitar algún síntoma de pérdida, ya que del mes uno al tres, las probabilidades son mayores.
Como toda recomendación que hemos dado en artículos anteriores, hay que consultar siempre con el médico de cabecera si es recomendable la realización de actividad física en tu embarazo, sobretodo comentándole cuáles son las opciones que buscas realizar, ya que así te puede recomendar hacer o no dependiendo de si tu embarazo va por un curso normal o necesita menor movimiento y mayor reposo.
El doctor Enrique San Isidro, especialista en Medicina Deportiva en España, comenta que “independientemente del bebé, hay que pensar en la madre y conviene que fortalezca los músculos que mayores cambios van a sufrir. También hay que tener en cuenta que el ejercicio, además de proporcionar un bienestar físico, es muy bueno para la mente. Y el acuático resulta el más idóneo en este periodo".
El agua se considera el medio ideal para el trabajo deportivo en una embarazada, ya que la capacidad de flotación e ingravidez que proporciona el líquido favorecen la libertad de movimientos, de forma que la futura madre puede adoptar posturas incómodas e imposibles de realizar en tierra firme. Por otro, la columna y las articulaciones se distienden y se alivia el peso adicional que sufren fuera del agua. Por lo tanto, este ejercicio facilita la movilidad y aumenta la flexibilidad dada la disminución del efecto de la fuerza de gravedad. Además, la presión del agua reduce el riesgo de lesiones tanto en la madre como en el bebé por traumatismos o movimientos bruscos, ya que impide sobrepasar los límites.
Una manera de relajarse, pero a la vez ejercitarse y mantener bien el cuerpo y alma tuyo y de tu bebé, es utilizar la natación como deporte.


