Ejercicios a prevenir durante el embarazo
Hemos hablado en artículos anteriores, sobre todos aquellos ejercicios que son recomendables para que la embarazada realice en su período de gestación. Básicamente son de bajo impacto, suaves y de nulo peso. Pero más allá de recalcar esto, es muy importante informar sobre aquellos que no hay que hacer nunca en gestación, ya que constituyen un alto riesgo para la madre y el feto.
Deben evitar las actividades que incluyan rebotes, saltos, bajadas y subidas, cambios radicales de dirección, o que ofrezcan riesgos de lesión en la zona abdominal. Los movimientos bruscos pueden ser dañinos para el feto. Asimismo, algunas partes de tu fisionomía te agradecerán que no lo hagas, como los pechos -muchos más sensibles-, la columna, la espalda o las rodillas. Por eso se permite caminar y no hacer trote o correr.
Pero si hablamos de caminar, no queremos decir excursiones a la montaña o a lugares lejanos. Esto será un gran esfuerzo para ti como embarazada y te puede llegar a faltar el oxígeno, lo cual por ningún motivo es recomendable.
Deportes como el esquí, el buceo o la equitación tampoco son recomendables.
En el caso de los abdominales, espera a reafirmar la tripa después del parto. Los músculos longitudinales se pueden extender para dejar más espacio al útero cuando se agranda, por ello es mejor no ejercitarlos para que quede espacio suficiente y no se aparten demasiado. Evita hacer esfuerzos en esta parte, incluso al acostarte y levantarte.

